viernes, 16 de abril de 2010

Aprendiendo

















He cometido errores y he tenido fracasos. Los primeros me causaron, sobre todo, culpabilidad y arrepentimiento, los segundos, vergüenza y desilusión. Se me olvidó que, tanto unos como otros, son parte de mi crecimiento personal. Me enseñaron lecciones y han contribuído a forjar el ser humano, la persona, que soy hoy en día.

A continuación os dejo un fragmento de un libro muy interesante:

"Yo también he recorrido ese camino, amigo mío. Yo también he sentido ese mismo dolor. Pero he aprendido que todo sucede por alguna razón -le dijo el yogui Krishnan-. Todo suceso tiene un porqué y toda adversidad nos enseña una lección. He comprendido que el fracaso, sea personal, profesional, o incluso espiritual, es necesario para la expansión de la persona. Aporta un crecimiento interior y un sinfín de recompensas psíquicas. Nunca lamentes tu pasado. Acéptalo como el maestro que es".

El monje que vendió su Ferrari (Robin S. Sharma)

6 Caricias:

Isora dijo...

Vida, bonita lección la de Robin S.Sharma, muchos intentamos aprenderla día a día, para que no se nos olvide, pero a veces se nos va de la memoria y caemos en el error de lamentarnos de algunas cosas del pasado, en lugar de aceptarlo y aprender de él.
Las piedras que nos ponen en nuestro camino, muchas veces nos "golpean y hacen daño", pero otras están ahí para que aprendamos de ellas y recordemos a posteriori que de algunos golpes también se aprende...

Besos y buen fin de semana. ;)

Vida dijo...

Isora, estamos en este mundo para aprender y todas las respuestas están dentro de nosotros. Pero no sabemos, o no queremos escucharnos, por lo que nos tropezamos y caemos para evolucionar y crecer. En el momento que nos sucede sólo vemos dolor pero cuando pasa el tiempo, y pensamos en ello desde la distancia, nos damos cuenta de las cosas pasaron por algo, todo tiene su razón de ser y de ello aprendemos.

Un besazo y feliz fin de semana.

Susana dijo...

Holitas!

El texto no lo conocía, pero la esencia resume a la perfección mi filosofía: todo lo que ocurre, ocurre por algo; y lo que no ocurre, también deja de ocurrir por algo.

Feliz, felicísimo finde, guapa!

P.D.: el libro es uno de ésos que tienes mil veces entre manos y al final acabas por dejar en la estantería de la librería de nuevo.... Ahora quizás acabe leyéndolo.

Vida dijo...

Buenas Susana, yo también estoy de acuerdo con esa filosofía: no existe nada casual.
El libro fue uno de mis regalos de cumpleaños y me lo estoy leyendo, te animo a que hagas lo mismo. A mí me ha llegado en el momento adecuado.

Feliz finde también para tí.

Graciela dijo...

Hola Vida...si que es cierto que las cosas suceden por alguna razón, y todas las razones son para nuestro crecimiento. Debemos estar atentos para seguir aprendiendo, la vida es hermosa, solo debemos saber vivirla con sus altos y bajos, con sus ricas enseñanzas.
Gracias, me gusta tu blog y su originalidad en los textos.
Un abrazo!

Vida dijo...

Hola Graciela, en verdad somos nuestros propios maestros. Todo lo que nos sucede son lecciones de vida que nos sirven para aprender. Y tienes razón, debemos estar atentos, si no prestamos atención y sacamos conclusiones pasaremos por la vida sin crecer.

Un abrazo fuerte!

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