martes, 1 de septiembre de 2009

Amor, de nuevo


















Amor. Sí, ese tema que da tanto en qué pensar, que nos ofrece tantos vértices, recovecos, ángulos, puntos de vista... Algunas personas se pasan la vida buscandolo incansablemente, otras, simplemente se lo encuentran. Quizá para cada uno tenga un significado diferente así como distintos grados de intensidad pero aun así, podríamos decir que cuando el amor te llega, te arrolla como si de un tren de mercancías se tratara, te sacude, te hace gozar y también te hace experimentar dolor. Me gusta la expresión "enamorarse como un niño" para mí es muy descriptiva y está llena de intensidad...

La verdad siempre está donde existe la fe. No existe nada más profundo que el amor. En los cuentos infantiles, las princesas besan a los sapos, que se trasforman en príncipes. En la vida real las princesas besan a los príncipes, que se trasforman en sapos. No es necesario hablar de amor, porque el amor tiene su propia voz, y habla por sí mismo. El amor es siempre nuevo. El amor puede llevarnos al infierno o al paraíso, pero siempre nos lleva a algún sitio. Es necesario aceptarlo, pues es el alimento de nuestra existencia.

Sólo quien es feliz puede repartir felicidad. Un ser humano dividido no consigue afrontar la vida con dignidad. El amor se descubre mediante la práctica de amar. Esperar duele, olvidar duele, pero el peor de los sufrimientos, es no saber que decisión tomar.

A orillas del río piedra, me senté y lloré.
Paulo Coelho

5 Caricias:

Susana dijo...

Precioso libro, y mejor aún el fragmento que has seleccionado, Vida. Es uno de esos libros que releo de vez en cuando.
Tienes razón al decir que el amor te sacude, y te da cosas tanto buenas como malas, aún cuando la cosa vaya viento en popa. Siempre hay momentos de desencuentro, aunque en el caso de que el amor sea cierto, esos desencuentros dan lugar a nuevos puntos de encuentro.

En fin, que a estas horas de la noche mis neuronas están un pelín cansadetas. Otro día más.

Un abrazo muy muy fuerte.

Vida dijo...

Susana, muy acertada tu observación sobre el desencuentro y los encuentros a los que a su vez nos lleva. Eso es el amor, eso y muchísimo más.

Descansa tus neuronas que las necesitamos, nos encanta leerte.

Un beso.

Joseba Morales dijo...

No hay peor sufrimiento que no saber que decisión tomar... buff.. y tanto

ese y saber que lo que la otra persona siente y tambien que no tiene el valor de enfrentarlo. No se cual de los dos es peor

Por cierto vida, que placer el tenerte otra vez a menudo por aqui :)

besote gordo¡

Vida dijo...

Joseba, las dos situaciones son igual de difíciles, supongo que al final lo mejor es arriesgarse, no tener miedo y que pase lo que tenga que pasar, seguro que algo bueno siempre se saca.

Un placer es leerte.

Besitos.

Raquel dijo...

Adoro a Paulo, gracias por recordármelo. Aunque hay algunas cosas en las que difiero de él. Para mí hay dolores más profundos, ese es un dolor victimista. Pienso que todo el mundo sabe que decisión tomar, la cobardía, la debilidad y el miedo impiden hacerlo, las barreras, la mente. Para eso se necesita el silencio del que hablas en tu siguiente entrada. Yo utilizo esta frase cuando tengo que tomar decisiones difíciles: "Debes saber bien lo que te hace avanzar y lo que te retiene y elegir el camino que te lleve a la sabiduría" Buda.

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