lunes, 14 de diciembre de 2009

Silencio

















Decía William Shakespeare que es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.
Después de permancer tres meses y medio en silencio, quizás porque no tenía nada que decir o quizás porque lo que iba a decir no era mejor que estar callada, aquí estoy de nuevo, aunque realmente no esté diciendo nada...

Os he echado de menos.

6 Caricias:

Lely Vehuel dijo...

Tu entrada es muy buena que tu angel te acompañe siempre,en Peregrino ademas de una entrada hay una invitacion que tenas una feliz semana mucha luz.

Susana dijo...

La verdad es que un poco preocupada estaba (imagino que como algún otro....). Me alegro que estés de vuelta, de verdad.

Un fuerte fuerte abrazo.

P.D.: Me guardo la frase; no la conocía.

Vida dijo...

Gracias Lely, siempre dices unas cosas preciosas. Te deseo lo mismo a tí.

Un abrazo

Vida dijo...

Ey! Susana! Cuanto me alegro verte por aquí y saber de tí. Reconozco que soy un poco desastre, que de repente desaparezco y no digo nada a nadie y que no suelo mirar mis correos y si lo hago es cada mucho tiempo y me olvido de contestar... Pero eso no significa que no me acuerde de las personas o que no agradezca o valore que se preocupen por mí. Me acuerdo, creeme y mucho pero soy muy marciana, cuando me pierdo en mi planeta a veces ni siquiera me acuerdo de mí misma.

Un gran abrazo y un beso.

Raquel dijo...

Hay que acompañar de la mano al silencio muchas veces durante la vida, no todo el mundo sabe hacerlo. Solo en silencio, calma y quietud se puede escuchar lo que uno realmente es, lo que uno realmete quiere, lo que uno realmente siente. Un momento de silencio diario es una bendición y buscar el silencio cuando se necesita es un paso hacia delante.

Vida dijo...

Totalamente de acuerdo, Raquel, el silencio es necesario porque te enseña a escuchar.

Publicar un comentario